Dios Amoroso,
gracias parece ser una palabra tan escasa
cuando tomamos en cuenta todas las maneras en las que Tú nos has expresado tu amor.
Podríamos llenar nuestro día de alabanzas desde temprano por la mañana hasta tarde por la noche.
Y aún no terminaríamos nuestra letanía para dar gracias por tu bondad asombrosa.
En este día te damos gracias de manera especial por el más grande de tus regalos, Jesús, tu Hijo, quién sufrió y nos salvó.
Bendice estos alimentos que vamos a compartir.
Llénanos de Gracia con tu presencia y acompáñanos en nuestra mesa.
Gracias por nuestra vida juntos.
Amén.
.
|