Dios, nos reunimos esta noche para orar
cansados de todo lo que la vida nos pidió que hiciéramos durante el día.
Dios, tu descansaste el séptimo día.
Danos fortaleza para detener nuestras múltiples ocupaciones
el tiempo que sea necesario para recuperar la paz en
nuestro corazón y tomar tiempo para alabarte.
Los regalos que Tú le has dado a nuestra familia son muchos más
de los que podemos nombrar.
Normalmente no decimos "Gracias" como debiéramos.
Aun cuando nos olvidemos de hacerlo, estamos agradecidos por nuestro hogar, comida, ropa y el amor de nuestra familia.
Bendice estos alimentos que vamos a compartir.
Llénanos de Gracia con tu presencia y acompáñanos en nuestra mesa.
Gracias por las bendiciones de nuestra vida juntos.
Amén.
.
|