Dios generoso,
Al prepararnos para recordar la celebración del nacimiento de tu Hijo, Jesús,
líbranos de sentirnos vencidos y atrapados
por tantas actividades sin sentido que el mundo pone ante nosotros.
Queremos conservar la imagen de tu Hijo, como nuestro más grande regalo,
al frente y sobre todas las demás celebraciones sin importancia de esta temporada.
Recuérdanos que el regalo de Jesús como nuestro Salvador fue y será el regalo por excelencia que a todos nos viene bien.
Bendice estos alimentos que vamos a compartir.
Llénanos de Gracia con tu presencia y acompáñanos en nuestra mesa.
Gracias por nuestra vida juntos.
Amén.
.
|