Dios Amado de mi corazón y vida de mi alma,
gracias por cuidarnos este día en nuestras
ocupaciones como empleados, padres y estudiantes.
Aunque nuestros pensamientos estaban ocupados en otras cosas, contábamos contigo.
Sabemos que Tú siempre nos llevas en la mente y nos amas a toda hora.
Gracias por la promesa y alivio de tu cuidado infinito.
Bendice estos alimentos que vamos a compartir.
Llénanos de Gracia con tu presencia y acompáñanos en nuestra mesa.
Gracias por las bendiciones de nuestra vida juntos.
Amén.
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